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                    PSICOLOGÍA CANINA Y VÍNCULO, TÉCNICAS DE EDUCACIÓN CANINA PRÁCTICA.

                                                       

                                                                        En las fotos de arriba, luchando contra la impaciencia de Soco

Un curso teórico y práctico que fue bien organizado por Juan Luis Velasco, que asistió con su perrita Duna. ¡Gracias, Juan Luis!. Las 6 horas de clases teóricas las dimos en una fantástica aula de la Casa de la Juventud del Ayuntamiento de Salamanca y las 6 horas de prácticas fueron en las inmejorables instalaciones del Centro Canino Kilamas, que además nos agasajó cariñosamente con un piscolabis al finalizar el curso, un regalo sorpresa. ¡Gracias, Antonio!.

                                                            

Aprovecho para decir que ahí tenéis todos el lugar de mayor confianza donde dejar a vuestros perrines unos días cuando las circunstancias os obliguen: un lugar limpio donde salen y tienen tiempo para el ocio, están bien atendidos y bajo seguimiento diario de su estado de salud física y psíquica.

                                              

El grupo era variopinto y la dificultad estribaba en adecuar las clases al interés de los avanzados y los noveles. ¡Espero haberlo conseguido!.

Tratamos temas interesantes (bueno, eso creo): el vínculo con nuestro perro y la relación perro-humano a partir de la psicología canina fue la parte más importante de las clases teóricas con múltiples ejemplos prácticos y estudiando cómo rebajar tensiones, prevenir conflictos y mejorar la relación con el perro; la conducta instintiva en general y la social en particular fue un tema que estudiamos con bastante detenimiento; la motivación, de la que vimos muy someramente en las prácticas cómo trabajar con ella; repasamos brevemente la conducta de caza y el trabajo sobre los impulsos... y finalmente trabajamos la educación práctica básica; lo que viene siendo "urbanidad canina" y "saber estar".

             

    

  

Como se puede ver en las fotos, estábamos abrigaditos y es que el tiempo acompañó hasta cierto punto dadas las fechas. Tenía miedo de que hiciese demasiado calor para los perros pero finalmente fue todo lo contrario e incluso nos cayeron dos o tres chaparrones la primera tarde y nos vimos obligados a buscar refugio en las instalaciones del Centro Canino Kilamas. Quitando eso, creo que por lo demás todo fue bien. ¡Espero que lo hayáis disfrutado y aprovechado!.

                           

El último día teníamos una sorpresa curiosa: un taller en el que todos participaron con todos descubriendo algunas formas de trabajar con sus perros a distintos niveles. Los más empollones nos deleitaron con su buen hacer demostrando ser no ya alumnos aplicados sino perros y dueños duchos en el tema. Creo que esto supuso el brote de una nueva aspiración para Duna o, más bien, para su dueño.